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Luis Américo Scatolaro, en Argentina, México, Perú o España, siempre con el fútbol en el alma

Luis Américo Scatolaro comenzó su carrera futbolística en Vélez de Chajarí, pero saltó al fútbol grande jugando en Primera División para Belgrano de Córdoba entre 1983 y 1989. Luego estuvo un año en Chaco For Ever y después tomó el avión y se instaló en México. En tierra azteca formó parte de los planteles de Primera División de Irapuato (1990-1991), luego en el Necaxa (1991-1994) para volver al Irapuato (1995-1998) y luego ser parte del equipo de Correcaminos, siempre en Primera División y en México. Volvió a Argentina y terminó su carrera de futbolista en Chaco For Ever en el año 1998.

Pero el chajariense no se desvinculó jamás del fútbol, porque retirado de los campos de juego continuó la tarea en el cuerpo técnico de varios equipos. En Chajarí dirigió Vélez y Santa Rosa, pero además desarrolló una carrera importante en México, siendo Auxiliar Visor en el Necaxa (2001-2002), Director Técnico en Correcaminos, Auxiliar Técnico en el San Luis Potosí realizando una gran tarea, al punto que clasificó en 2008 para la Copa Santander Libertadores. Fue DT del San Luis Potosí en 2009 y también en el Club León de México. Luego fue Auxiliar Técnico en el Chivas de Guadalajara, en el Club Cienciano de Perú en 2012, en el Club San Luis de México en 2015 y en suelo español fue Director Técnico del Club Polideportivo Casereño el año pasado.

Hace algunos días, Scatolaro, desde México y en contacto con cronistas de nuestra casa, se refirió a varios temas deportivos, el fútbol en México, en España, en Argentina y su actual situación.

 

El fútbol en México

Recordó que su trabajo como entrenador comenzó como ayudante de Raúl Arias, reconocido DT mexicano y el único de ese país que logró vencer en partido oficial al Real Madrid en el Mundial de Clubes de 2005. De manera que los comienzos de Scatolaro fueron al lado de un grande, lo que significa mucho a la hora de tomar experiencia. Como técnico, tal lo apuntábamos, logró mucho en la Libertadores, aunque la epidemia de influenza que se dio en ese momento no permitió que el equipo viaje, y eso cortó las posibilidades de dar pasos mayores.

“Siempre mi intención es estar actualizado, a la vanguardia e informado de lo que sucede en el fútbol” dijo, agregando en referencia a este deporte en México que “hoy se maneja mucho dinero porque se ha apostado a la parte económica. Hay inversiones muy fuertes en el fútbol, la televisión también aporta un capital importante, los equipos tienen que ser protagonistas para que el patrocinio se vuelva atractivo y poder contratar jugadores interesantes, al punto que hoy, después del mercado europeo, el mexicano es el que mejor derrame económico tiene y se vuelve atractivo para jugadores de todos lados, por eso están llegando jugadores de Europa”.

En este marco, Scatolaro destacó que la posibilidad económica mencionada hace que varios jugadores “le den un toque de mayor categoría al juego, no se si de calidad porque aquí hay buenos jugadores, pero por lo menos de categoría que es algo que el fútbol debe tener”.

Lamentó que este mejor nivel no se vea reflejado en los Mundiales, considerando que “esto es algo que se debe trabajar, y se podrá lograr con el contrato realizado a (Gerardo) Tata Martino como técnico de la selección nacional. Seguramente se tomará otra proyección”.

Recordó que cuando él jugaba en clubes de México, llegó al país César Luis Menotti, quien “cambió el proceso de trabajo de la selección, ya que antes no había continuidad en los técnicos, pero Menotti cambió la metodología de trabajar y de allí en más las cosas cambiaron”. Agregó que “la Federación (Mexicana de Fútbol) se inclina por entrenadores extranjeros, apostando a que alguien venga a innovar algo”, y destacó que al Tata Martino le sobran antecedentes y “seguramente le va a ir bien”.

Dijo que el fútbol azteca “es cómodo, pero no confundamos, no es fácil, incluso por los horarios, porque podés jugar a las 5 de la tarde, al mediodía, a las 8 de la noche, a 3.000 metros de altura, a 2.000 metros… Todo eso cuesta mucho. Aparte, el fútbol no es ríspido como el nuestro, ya que se cuida demasiado al jugador, por eso digo que el fútbol aquí es cómodo y los jugadores suelen no funcionar en otro lado por ese motivo”.

Indicó que, como en Argentina, hay clubes “grandes” como el América, el Cruz Azul. “Hay grandes inversiones y la crítica es dura. Se apuesta fuerte, los patrocinios son importantes, las empresas que están detrás de esos clubes son muy respetables, pero justamente por eso la exigencia es mayor. A la par, el jugador cae en una zona de confort porque cobra de promedio 100 mil dólares mensuales, el 15 cobra, el 30 cobra, cobra sus premios, más allá que el 32 por ciento se paga de impuestos y aquí no hay eso de ´lo hago mañana´ porque las cosas son muy serias. Pero también aquí nadie aprieta, no existen los barrabravas, pero las críticas y las exigencias de triunfo están a la orden del día, lo que es lógico”, dijo.

Respecto a su trabajo como técnico, Sactolaro dijo que le “sirvió mucho haber sido auxiliar mucho tiempo, porque prácticamente es el que tiene que renegar con todo. Creo que cada uno debe saber que jugadores tiene, que clase de personas, que le falta y que le sobra a cada uno. Con esto tenía que lidiar siendo auxiliar. El técnico es el que dirige la práctica, ajusta cosas y prepara el partido para el día domingo. Lo demás lo hacen los auxiliares, si bien la supervisión de los técnicos es permanente. Pero hay que entender también que aquí, más allá del confort que disfrutan, los jugadores carecen de cariño, de afecto, lo que es terrible”.

 

En España

Sobre su paso por el fútbol español, informó que “me dejó una enseñanza muy buena y una definición: los jugadores son totalmente profesionales. Si los pones a correr 10 minutos lo hacen, si ordenas 50 piques lo hacen, si hay que ir al gimnasio van al gimnasio. Lo que sea lo hacen con profesionalismo, defienden a muerte su puesto y compiten en todo, hasta en estar bien vestidos, estar bien para salir a la cancha. Creo que España hace unos 20 años entendió que así tienen que ser las cosas, y lo hacen”.

“Tuve que dejar España aunque al equipo iba bien, pero mi título de técnico no se condice con el europeo, así que empezaron las críticas de los técnicos de allá defendiendo lo de ellos y es lógico. Es que en todos lados se cuecen habas. Por eso di un paso al costado”, indicó.

 

El fútbol en Perú y Argentina

También habló sobre el fútbol argentino. “Veo fútbol argentino los domingos, a veces los lunes”, indicó.

Apuntó que en su paso por Perú “vi algo atípico, que es la prostitución del fútbol por parte de los gremios de futbolistas, de jugadores, de algunos que tienen deudas con tres o cuatro clubes y siguen jugando. Todo es arreglo, todo es acomodo, todo es jolgorio. Es un reflejo del país. Por eso Perú hacía 36 años que no clasificaba para un Mundial. Pero cuando llegó un tipo serio (Ricardo Gareca) que puso orden, ubicó las cosas en su lugar, y que sabía lo que quería, Perú clasificó para el Mundial, porque ese país tiene mucha riqueza futbolística”.

Tras indicar que los países se reflejan en sus deportistas, preguntó cuantos deportistas de elite surgieron en Argentina en los últimos años, mencionando el boxeo, la natación y otras disciplinas, dejando entrever que son pocos o ninguno. “En España -mencionó- hay deportistas de elite en muchos deportes. “Allí está la diferencia. España hizo un proceso en el que se apoyó y promocionó el deporte. Entendieron que si no fuera así, sería muy difícil trascender”.

Dijo que la situación Argentina hace años es diferente. “Esa es la verdad. Yo lo entiendo así y creo que no estoy tan equivocado, porque Argentina hace muchos años que no es campeón del mundo en fútbol, por ejemplo. El país se refleja en el deporte. Cuando las cosas cambien, cuando la dirigencia trabaje con seriedad, cuando sepan invertir bien el dinero, las cosas van a cambiar porque hay materia prima”.

“Lo que yo vi que pasó con el colectivo de Boca (llegando al estadio de River en la Copa Libertadores) no es solamente un barrabrava; es el reflejo del país; lo vio todo el mundo. Eso es grave. Hay que cambiar. No se puede seguir pensando que tenemos que pegarle a todo el mundo para ganar. Es complejo, pero hay que cambiar. No se puede seguir con lo mismo, dirigentes todopoderosos que no piensan en la gente, no piensan en los chicos, no piensan en el país, no piensan en nada. Y que dos equipos argentinos terminen jugando la final de la Copa Libertadores en España, es algo increíble. Pero como dije, hay que cambiar, hay que tener seriedad. Materia prima hay”, insistió.

 

De aquí en más

Respecto a su futuro, Scatolaro dijo que “esto es cada vez más competitivo, porque el número de clubes es el mismo y los técnicos somos cada día más, aunque uno tiene experiencia, pero la competencia crece y siempre desfilan los mismos. Cuando eso cambie también cambiarán muchas cosas y se ampliarán los conocimientos”.

Consultado sobre qué haría si alguna vez lo llamaran de Belgrano de Córdoba, dijo que “los técnicos estamos siempre con la maleta lista para ir o para irnos”, y admitió que Belgrano “me dio mucho, pero yo siempre me fui bien de los lugares en los que estuve. Esto es así, aunque las ganas de volver siempre están, porque la añoranza tira”, dijo finalmente.

Luis Américo Scatolaro, siempre con el fútbol en el alma, desade aquél día que se puso la casaca de Vélez en su Chajarí natal. (MLG)

 

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