Mundo Salud

Los avances y desafíos en la donación de órganos

Si bien se avanzó mucho, el hecho que en 2016 murieran 278 pacientes esperando un trasplante de hígado indica que hay mucho por hacer aún.

La obtención de órganos para trasplante puede realizarse a partir de donantes cadavéricos o vivos. Los avances quirúrgicos han permitido que donantes vivos puedan donar un órgano, como el riñón, o parte de un órgano, como el hígado, con muy bajo riesgo pero siempre mayor que 0%. El riesgo de muerte por la donación de órganos de un paciente fallecido es siempre del 0%.

En un escenario ideal donde la obtención de órganos de donantes cadavéricos fuese lo habitual, ningún ser humano “vivo y sano” debería ser expuesto a un riesgo innecesario para donar un órgano. Lamentablemente no estamos en un escenario ideal y las cifras de donación cadavérica son motivo de preocupación en Argentina y en todo el mundo.

Las listas de espera en el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI) crecen y crecen en nuestro país, llegando a 7.941 pacientes inscriptos esperando órganos (riñón: 6.180; hígado: 1.231; pulmón: 196; corazón: 122) y 2.949 esperando tejidos oculares (córneas y escleras).

Cifras y situaciones

Algunas cifras de la Argentina ayudan a explicar el problema. En el caso particular de hígado, a finales del 2016 existían 1.265 pacientes en lista de espera. En ese mismo año se realizaron 295 trasplantes hepáticos a partir de donantes cadavéricos, pero fallecieron en lista de espera 278 pacientes en el 2016 por falta de órganos. Es decir, casi un paciente muere por día en nuestro país esperando un hígado para trasplante.

En nuestro país, La ley de Trasplantes de Órganos y Tejidos (Ley 26.066) es la herramienta legal que otorga a todos los ciudadanos mayores de 18 años el derecho a decidir sobre el destino de sus órganos y tejidos después de su muerte, tanto para expresar su voluntad afirmativa como de oposición respecto a la donación.

En 2017, más de 2.800.000 personas ya expresaron su voluntad de donar los órganos después de la muerte según datos del INCUCAI. De no existir manifestación expresa, la ley presume que toda persona es donante. Así es que, en el momento de la muerte, el organismo responsable solicita testimonio a la familia sobre la última voluntad del fallecido. Por eso es tan importante, además de manifestar la voluntad formalmente, hablarlo con los familiares y amigos. Es importante aclarar que la expresión de voluntad siempre puede ser revocada por el manifestante en vida o por sus familiares que den testimonio después de fallecido a los organismos de procuración.

Momentos

Una vez iniciado el proceso de procuración en las Unidades de Terapia Intensiva de centros de salud, los familiares entrevistados del posible donante suelen expresarse negativamente a la donación en casi la mitad de los casos. Si bien las causas pueden ser múltiples, es frecuente enfrentarse con familiares que ponen en dudas la veracidad de la muerte. Debemos dejar claro que la muerte cerebral, la muerte legal, el cese irreversible de funciones cerebrales y la muerte misma son todos sinónimos. Un paciente no está vivo porque el corazón funciona; sólo está vivo si el cerebro funciona. La muerte siempre se produce a nivel cerebral. Hasta que no transmitamos correctamente a la comunidad este concepto, el miedo a “donar órganos con el corazón latiendo” seguirá estando presente en los familiares del posible donante y no podremos obtener órganos con la adecuada irrigación sanguínea y oxigenación.

Promover la donación

Estas reflexiones y observaciones son oportunas, además porque acaba de conmemorarse el Día Mundial por la Donación y el Trasplante de Órganos, fecha establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para promover la donación de órganos y tejidos y el acceso a los trasplantes en un marco transparente, seguro y altruista.

El trasplante es un tratamiento que consiste en la extracción de un órgano (o parte de un órgano) o tejido de un donante para ser implantado en otra persona con un tejido u órgano enfermo. Si bien el trasplante salva muchas vidas, es un tratamiento médico irremplazable que depende únicamente de la voluntad generosa y solidaria de cada una de las personas que se manifiestan a favor de la donación.

Todos los trabajadores de la salud deberían aunar esfuerzos para enseñar conceptos vinculados a “muerte, donación y trasplante”. Si se fracasa educando a la comunidad, la donación de órganos en la Argentina seguirá permaneciendo en niveles inadecuados y el número de muertes en lista de espera seguirá creciendo.

Los riesgos

La falta de donantes cadavéricos obliga a que muchas veces, en casos y situaciones extremas, familiares, parientes o amigos asuman el riesgo de la ablación. Los abogados de donantes en vida dicen que uno debería sopesar seriamente todos los riesgos antes de decidir donar un riñón o una parte del hígado.

Entre octubre de 1999 y septiembre de 2007, 14 personas murieron después de donar un riñón, según un estudio dirigido por la Fundación Nacional del Riñón de EU. Durante ese período 51.153 personas donaron un riñón. A veces, las consecuencias no son físicas sino emocionales, como cuando uno de los padres, un hermano o un hijo rechaza el órgano, lo que es una posibilidad, y más tarde lo recepta sin problemas de parte de un amigo, por ejemplo.

En cualquier caso, es de suma importancia que objetivamente se hable de la situación. “Los estudios muestran que la mayoría de personas toman la decisión de donar sin investigar”, dijo Donna Luebke, una enfermera que donó un riñón a su hermana en 1994, y ex miembro de la junta de la Red de Obtención de Órganos.

“Necesitas estar informado sobre los resultados de parte de tu cirujano y el hospital. Debes educarte”, dice Luebke, que recomienda hacer todas las preguntas que vengan a la mente antes de tomar esa decisión.

No obstante, vale la pena detenerse en el hecho de que más de 6 mil donaciones en vida se realizan cada año, según el Departamento de Salud y de Servicios Humanos, usualmente entre familiares y amigos cercanos, y los trasplantes han salvado cientos de miles de vidas.

Antes de volverse un donante, hay que conocer todas las recomendaciones y advertencias sobre riesgos y características de los trasplantes.

Fuente: El Diario