País Región

La ARRU informó que se concretaron algunos pagos y aspiran a una ley de servidumbre consensuada

La tarea de la Asociación de Ribereños del Río Uruguay (ARRU) no cesa. Desde siempre vienen planteando la necesidad de algo fundamental: que el Estado cumpla con los derechos que a los ribereños les corresponden. Pero lo años pasan y la historia no llega a escribir su última página.

Recientemente, algunos ribereños cobraron daños que inundaciones provocaron en sus propiedades. Fueron pocos, pero en ese número hubo un caso para destacar porque la deuda estaba pendiente desde 2002. Restan algunos casos históricos, otros de la inundación de 2009 y varias de años recientes. Hay que tener en cuenta además que, en principio, había que sufrir una inundación importante cada década. Últimamente las inundaciones se repiten año a año.

Desde que se inauguró la represa de Salto Grande, la lucha de los ribereños no se detiene. En todo este tiempo fueron más las promesas de los funcionarios que lo logros de los ribereños. En tanto, los ribereños de la costa uruguaya hace tiempo tienen solucionado el problema. Una ley de servidumbre sancionada puso fin a los litigios. Eso no sucedió en el lado argentino.

El presidente de la ARRU, Bautista Dal Molín, y el letrado de la institución, Dr. Héctor Pedro Veller, en charla con CHAJARI AL DIA informaron sobre los pagos que se concretaron en esta semana, pero al mismo tiempo recordaron que una solución de fondo no es algo cercano.

“Hay todavía pendientes algunas carpetas que vienen desde el inicio mismo de la represa, a los que nosotros decimos que son del año 2002 porque esa es la fecha que comenzaron a pagarse resarcimientos. Restan además que se abonen algunos daños de la inundación del año 2009, pero además quedan pendientes el resto de las inundaciones de 2012, 2013, 2014, 2015, 2016 y 2017” dijo Veller y agregó que “se modificó el régimen de crecidas y cada año hay problemas. Además, seguimos con muchas demoras en los cobros por daños, por lo que podemos decir que no hay soluciones de fondo en el tema”.

Por su parte, Dal Molín se refirió a la posibilidad de contar con una ley de servidumbre. Dijo el dirigente que hay algunas diferencias entre los ribereños de la provincia de Corrientes y los de Entre Ríos. “Hay muchas propiedades medidas por el personal de Tasaciones de la Nación, pero cuando tomen una resolución pretendemos se nos consulte. Por otra parte se nos dijo que se haría una evaluación de la cuatro franjas determinadas en nuestra zona. Esto no sucede en Uruguay porque allá hay una sola zona delimitada y el pago a los ribereños ya se concretó. Aquí pasa el tiempo pero no hay acuerdos y no se terminan los pagos”, dijo.

Destacó que ante la chance de una ley de servidumbre la misma “tendría que ser consultada y acordada” entre las partes involucradas, recordando que exi    ste un decreto Presidencial del año 2005 que no satisfizo a los ribereños y, además, no fueron consultados en absoluto en aquella oportunidad. “En la zona de Monte Caseros hay mayoría para aceptar la servidumbre. En Entre Ríos la situación es distinta” dijo Dal Molín y agregó que “esperamos que haya un acuerdo entre todos y también con la Nación, porque cuando en 2005 se firmó aquél decreto, había un acuerdo que se logró en una reunión en Santa Ana, pero no fue tenido en cuenta al momento de la firma”.

Otro tema para tener en cuanta es la cota del lago. Los ribereños se oponen a que se autorice que el lago trabaje a cota 36. Hoy lo hace a cota 35,5. Pero en Uruguay se aprobó la cota 36, de manera que es muy posible que esta cota sea también una realidad en Argentina, porque la represa es binacional. Será, por tanto, otro tema para el diálogo.

Tanto Veller como Dal Molín consideraron que sería muy importante que todas las partes afectadas se reúnan y dialoguen con todos los puntos sobre la mesa, sin ocultamientos, y a partir de allí comenzar a trabajar para lograr un acuerdo de consenso.

Sería importante lograr esto. El motivo es sencillo: los ribereños tienen derechos que la Nación demora demasiado en cumplimentar.