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La guerra contra Paraguay: un genocidio que destrozó a ese país que creó una deuda que aún existe

Se cumplió el domingo 30 de marzo otro aniversario del inicio de la guerra del Paraguay, un genocidio perpetrado por los intereses del puerto de Buenos Aires coaligados con los del imperio del Brasil y con los “colorados” uruguayos de Venancio Flores. Argentina, Brasil y Uruguay contra el pueblo paraguayo, que era por entonces el más desarrollado e independiente de Sudamérica, y que fue diezmado con aprobación del Imperio Británico.

El 29 de marzo de 1865 se produjo la formal declaración de guerra del gobierno paraguayo, del general Francisco Solano López, contra la coalición integrada por argentinos, brasileños y uruguayos unidos en lo que se llamó “La Triple Alianza”.

La Guerra del Paraguay, ocurrida entre 1865 y 1870, fue uno de los más trágicos y dolorosos acontecimientos de América del Sur, durante el siglo XIX.

Llamada de la “Triple Alianza”, fue un terrible enfrentamiento bélico donde la República Argentina, el Imperio del Brasil y la República Oriental del Uruguay, se unieron en alianza contra Paraguay.

Como precedente inmediato está la negativa del gobierno argentino a acceder a lo solicitado por el presidente López para transitar territorio argentino y atacar al Brasil.

Luego la declaración de guerra del Paraguay a la Argentina y la invasión de tropas de ese país a nuestro territorio, con el ataque al puerto de Corrientes y captura de dos barcos argentinos el 13 de abril de 1865.

El conflicto bélico del Paraguay no fue una guerra más. Fue una gran matanza cercana a la condición del genocidio en el caso del pueblo paraguayo, donde no debía quedar vivo ningún varón de más de 9 años. De modo que si Paraguay sobrevivió de todos modos, fue debido a que las mujeres se juramentaron que así fuera.

Brasil sufrió 168.000 bajas y un gasto de 56.000.000 de libras esterlinas. La Argentina tuvo 25.000 muertos y un gasto de 9 millones de libras esterlinas. El Uruguay padeció de 3.000 mil muertos y sumó una deuda de 248.000 libras esterlinas.

Paraguay, la gran víctima

Pero Paraguay fue la gran víctima. Antes del inicio de la guerra su población era de 1.300.000 personas. Al final del conflicto, sólo sobrevivían unas 200.000 personas. De éstas, únicamente 28.000 eran varones; la mayoría de las cuales eran niños, ancianos y extranjeros. Del poderoso ejército paraguayo de 100.000 soldados, en los últimos días sólo quedaban cuatrocientos. Al expirar la guerra, luego de la infructuosa defensa de Asunción en Lomas Valentinas, más de diez mil paraguayos protagonizaron una caravana de la que sólo unos pocos sobrevivieron.

Tras doscientos días, los viajeros, cual espectros, llegaron a Cerro Corá. Rodeado de selváticas y tórridas extensiones, López decidió una resistencia final. Su hijo, el coronel Panchito, de solo quince años, murió allí protegiendo a sus hermanos menores y a su madre, Elisa Lynch. López mismo perecerá, afirmando con seguro orgullo: “¡Muero con mi Patria!”.

Antes de la conflagración asesina, Paraguay prometía un notable desarrollo industrial. Fue el primer país sudamericano en poseer ferrocarril. Luego del extermino de buena parte de su población, la nación paraguaya nunca pudo recuperar su antiguo esplendor. El ejemplo de un Paraguay próspero y cerrado a la influencia europea no podía ser tolerado por el imperio británico, que aplicaba entonces la política que aún se ve en sus sucesores.

Un hecho para conocer

Este tema está íntimamente ligado a la última defensa de Paysandú, encabezada por el general Leandro Gómez y cuyo segundo jefe fuera el entrerriano Lucas Piriz.

El sitio fue impuesto por las tropas del general uruguayo Venancio Flores (con apoyo del argentino Bartolomé Mitre) y su aliado, el Imperio de Brasil. La contienda se desarrolló entre diciembre de 1964 y enero de 1965.

Bloqueada por vía fluvial y atacada por un ejército que inicialmente sumaba 5500 hombres (4000 de Flores y 1500 del brasileño Antonio de Souza Neto) y que el 27 de diciembre ascendió a 15.000 (con la incorporación de fuerzas del brasileño Menna Barreto), la defensa opuso 1086 combatientes a las órdenes de los coroneles Leandro Gómez y Lucas Píriz.

Entre los defensores de Paysandú se encontraban varios argentinos federales.

Venancio Flores envió un ultimátum a Leandro Gómez exigiendo la inmediata rendición, y este devolvió la carta con una frase agregada, encima de su firma: “Cuando sucumba”.

Esta defensa de “La Heroica” como se denomina justicieramente a Paysandú, constituye un antecedente inmediato de la Triple Alianza. Una posible alianza entre el gobierno de Montevideo y el de Asunción, que le suministrara a Paraguay una salida al mar a través del río Uruguay, hubiera complicado los planes expansionistas de Brasil.

Por eso, la instalación en Montevideo de un gobierno favorable al Imperio era una condición casi imprescindible para consumar el genocidio paraguayo.

Estos tres países aún están en deuda con Paraguay, país que no volvió a ser lo que era.